Primero, medir con un termómetro

Tocar la frente puede sugerir que un niño está caliente, pero no permite medir con precisión. Utiliza un termómetro apropiado para la edad y anota el valor, el método y la hora. Una temperatura de 38 °C o más suele considerarse fiebre, aunque la interpretación depende del lugar donde se midió.

Los termómetros de oído no son adecuados para bebés menores de seis meses porque el conducto es pequeño. Si tienes dudas sobre el método más apropiado, consulta con el pediatra.

Menores de 3 meses: un bebé de 12 semanas o menos con temperatura de 38 °C o más necesita valoración médica inmediata, incluso si parece encontrarse bien. No esperes a que aparezcan otros síntomas.

Observar al niño, no solo al número

La fiebre es una respuesta del organismo y muchas veces acompaña infecciones comunes. El objetivo principal en casa es vigilar el estado general, mantener una hidratación adecuada y ayudar al niño a estar cómodo mientras se identifica la causa.

Resulta tranquilizador que el niño mantenga contacto, beba líquidos, orine y recupere parte de su energía entre los picos. Pero una apariencia muy enferma, empeoramiento progresivo o comportamiento inusual cambia la prioridad.

Señales para buscar atención urgente

  • Dificultad para respirar, respiración trabajosa o color azul, gris o morado en labios o piel.
  • Cuesta despertarlo, está confuso, no responde como siempre o presenta una convulsión.
  • Rigidez de cuello, dolor intenso, salpullido morado o que parece moretón.
  • Vómitos repetidos que impiden retener líquidos.
  • Signos de deshidratación: muy poca orina, boca seca, ausencia de lágrimas, ojos hundidos o somnolencia marcada.
  • Una condición crónica o inmunológica que eleva el riesgo de infección grave.

Cuidados en casa mientras recibes orientación

  • Ofrece líquidos con frecuencia; continúa la lactancia en bebés.
  • Usa ropa ligera y mantén una temperatura ambiental cómoda.
  • No utilices baños fríos, alcohol sobre la piel ni medidas que provoquen escalofríos.
  • No des aspirina a niños.
  • Los medicamentos y sus dosis deben definirse según edad, peso, antecedentes e indicación profesional; no combines productos sin orientación.

Cuándo volver a consultar

Consulta si la fiebre persiste, reaparece después de mejorar, se acompaña de dolor importante o el niño empeora. La duración que requiere valoración depende de la edad y del contexto. Si tu percepción es que “algo no está bien”, pide ayuda aunque la temperatura no parezca muy alta.