La posición inicial: siempre boca arriba
La Academia Americana de Pediatría recomienda colocar a los bebés sanos boca arriba para dormir durante el primer año. Esta posición se utiliza tanto de noche como en las siestas. Incluso los bebés con reflujo suelen dormir más seguros boca arriba, salvo que su equipo médico haya indicado algo diferente por una condición particular.
Cuando un bebé ya puede girar por sí mismo en ambas direcciones, no es necesario reposicionarlo continuamente; aun así, cada sueño debe comenzar boca arriba y la superficie debe permanecer libre de objetos.
Qué debe haber en la cuna
Una cuna segura se ve sencilla. Debe tener un colchón firme, plano y bien ajustado, cubierto únicamente por una sábana ajustable. No necesita almohadas, protectores, cobijas sueltas, peluches, posicionadores, nidos ni cojines.
- Usa una cuna, moisés o corral diseñado para sueño infantil y en buen estado.
- Evita superficies inclinadas y productos que prometen mantener una postura.
- Si el bebé se duerme en silla de auto, columpio o coche, trasládalo a una superficie segura al llegar.
- Evita el sobrecalentamiento; viste al bebé de acuerdo con la temperatura del ambiente.
Compartir habitación no significa compartir cama
La AAP recomienda que el bebé duerma cerca de sus cuidadores, en la misma habitación, pero en una superficie separada. Esto facilita la alimentación y la supervisión sin exponerlo a almohadas, colchones blandos o atrapamiento entre adultos y ropa de cama.
El tiempo boca abajo es despierto y supervisado
El juego boca abajo ayuda al desarrollo motor, pero se realiza únicamente cuando el bebé está despierto y un adulto lo observa. No contradice la recomendación de dormir boca arriba: son momentos distintos con objetivos distintos.